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Palabras del Catálogo. Mateo, D. Brisas del alma. Catálogo. Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, Habana. 1994.
Lo primero que me hace suponer esa transformación anímica es que sus reflexiones se han empezado a definir en una dirección mucho más delicada del cosmos, relacionada con las esencias del sujeto y sus incertidumbres básicas. En cualquiera de las circunstancias sobre las que se establece su producción artística (social o doméstica), hay un profundo cuestionamiento de existencias, una dramática parodia sobre si y sobre el ambiente que en ocasiones suele parecernos algo moderada, no porque Bejerano se lo proponga así, sino porque aún está muy influenciado por una psicología y una racionalidad provinciana difícil de soslayar. Todavía en él incurren demasiadas ilusiones como para pertenecer al grupo de anticipación pragmática, como para renunciar definitivamente a todas aquellas vocaciones ´parlamentarias´ del arte, demasiado nacionalismo como para dejar de insinuar incluso, porque la insinuación en cualquiera de sus variantes, sigue implicando un status de tolerancia y apego con el entorno, aunque sus alegorías no se destacan precisamente por los propósitos con los que se conciben, sino por las estructuras espontáneas con las que se instrumentan.
Al igual que otros grabadores de su promoción, Bejarano ha logrado incertarse en el acontecimiento de la vindicación del grabado desde una perspectiva de impresión casi pictórica, con énfasis en el dibujo de mínimos contrastes, y al igual que en algunos de ellos, también en él la complementaridad de aptitudes alcanza su máximo valor en los que estas más se intervinculan y asemejan, sin tener la necesidad de hacer notar sus niveles de ascendencia o descendencia, y en los instantes en que con mayor comodidad el artista pasa de una manifestación a la otra casi sin notarse el cambio. No obstante a ello creo que es el grabado donde alcanza su mejor consumación. Nunca ha habido mayor apología al EGO en la obra de Agustín Bejarano como la que se deduce en su serie de grabados "Brisas del Alma", como nunca hubo tampoco mayor encomio a las introversiones en el grabado como las que existen ahora, y paradógicamente, nunca fue tan plural como en estos tiempos. Bejarano ha comenzado a experimentar, como lo han experimentado también Sandra Ramos, Ibrahim Miranda, Abel Barroso, Isary Paulet o Belkis Ayón, que la aflicción de hoy no es tan epidérmica, que la "brisa" individual cuando es genuina - sea temporal o de calma- siempre avienta de adentro hacia afuera, y que no es tan necesario a veces el doble sentido, si se tiene un poco de sentido común.
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