|
Las
Constelaciones de Agustín Bejarano. POR MIREYA CASTAÑEDA —de Granma
Internacional—
AGUSTIN Bejarano, uno de los más notables artistas del
plural concierto de las artes plásticas cubanas contemporáneas, se lanza
nuevamente al ruedo expositivo. Esta vez en la Galería La Acacia con la
muestra Constelaciones.
Nacido en Camaguey (12 de diciembre de 1964), tiene una atractiva
personalidad, extrovertido y jovial, que facilita mucho la comunicación oral
y a la vez tiene conciencia teórica de su propia obra.
Grabador, pintor, irrumpió en el panorama plástico de finales de los años
ochenta con la serie Huracanes, y desde entonces no ha dejado de triunfar.
Ahí están series como Tierra Húmeda, Brisas del alma, el conjunto Voluntad
de silencio, entre las paradigmáticas Las Anunciaciones y Los Angelotes y
entre las más recientes, Fronteras humanas, Los ritos del silencio, Imágenes
en el tiempo y Cabezas mágicas.
Agustín Bejarano es un creador, siempre en búsqueda y experimentación. Sus
obras tienen una magia conceptual y una destreza formal. Una primera
interesante dicotomía que abrirá el camino al diálogo en los jardines de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Una nueva exposición en La Acacia.
“Déjame explicarte. El título de la exposición es Constelaciones y se
mantendrá hasta diciembre. Después tengo una segunda parte en la Galería
Habana, en enero de 2008. Una oportunidad increíble para mí de poder
estructurar dos conceptos diferentes, para que el público siempre tenga algo
que descubrir en mi obra. Constelaciones consta aproximadamente de 16
pinturas, y lo digo así porque hay una que tiene cerca de ocho piezas, tipo
instalación. El tema por supuesto hace referencia a las constelaciones de
nuestro sistema solar. En este caso es una simbología a lo que quiero decir,
el hombre como parte de una constelación.
Desde hace unos cuatro años vengo tratando el tema del hombre inmerso en sí
mismo, como contando su propia historia. He ido creando, a partir de varias
obras, constelaciones con ese hombre que está dialogando con otros,
posiblemente, el gran drama de la actualidad, la comunicación. Mi obra habla
mucho de la comunicación, de la necesidad de la entrega de unos a otros”.
¿Qué la diferencia de otras muestras suyas desde el punto de vista formal
y conceptual?
“Lo que más diferencia la obra que va a entrar ahora al mercado desde el
punto de vista formal —de hecho viene desde hace aproximadamente un año,
cuando hice la exposición en el Museo Nacional— es un cambio a partir del
soporte mismo, del empleo de materiales novedosos, como la resina, pulpa de
papel, incluso dibujos hechos con papel manufacturado pero éstos vinculados
con resina. Esto da una serie de sensaciones ópticas que hacen a la obra
volumétrica, tiene corporeidad más allá de una pintura tradicional.
Conceptualmente lo veo no tanto como un cambio, sino una prolongación, una
maduración del tema del hombre y su carácter existencial, reflexivo a partir
del mundo que lo rodea, tan convulso, tan lleno de dudas. Esta muestra es
una consecuencia de lo que vengo trabajando desde 1992, que se llamó Los
ritos del silencio”.
Aprecio una dicotomía en su obra. Le diré algunas para su comentario:
Abstracción-figuración: “Es una característica del arte contemporáneo, no
sólo en Cuba y mía. Desde hace mucho tiempo se viene dando ese tipo de
relación. Es parte integral de lo que sería el bien y el mal, el día y la
noche, la dualidad famosa entre amor y odio, por ejemplo. Es una necesidad
de unir los dos mundos, abstracto y figurativo. En mi caso, creo que tiene
una lógica, porque trabajé mucho la abstracción, incluso desde que era
estudiante de la Escuela de Arte y en el ISA. Desde hace tiempo vengo
trabajando con galerías internacionales, como Nina Menocal, en México o la
Panamerican en Estados Unidos y he elaborado una serie de obras a partir de
la misma abstracción que yo venía haciendo y lo que he hecho es colocar la
figura sobre esa abstracción”.
Grabado-pintura: “Yo provengo del mundo del grabado, aunque en la ENA
estudié pintura, así que primero fui pintor, después grabador y de nuevo
pintor. Yo creo que se ha creado una especie de complicidad, de dinámica,
fusión, como parte de mi creación misma, y pienso que una no se puede
deslindar de la otra. Incluso a veces yo quiero pintar como dice la Academia
y ya hay cosas que no me salen si no hago un poco de grabado también. Quizás
por eso el empleo de la textura desmesurada, donde hay un protagonismo de
ese plano que trata de evadir la superficie virgen. Por ahí viene el aliento
a colagrafía, aguafuerte, a experimentación en general”.
Apropiaciones-modernidad: “No me apropio de obras de arte exactamente, lo
que quizás sea una traducción, una interpretación de la atmósfera, de los
alientos, los matices, los gorjeos, que suena a Boticelli, Leonardo da
Vinci, quizás también movido por el humanismo que tiene mi obra, por ahí
esté el parecido con maestros del arte, básicamente del Renacimiento. Pienso
que mi obra actual es humanista pero no como lo reflejé en la serie Los
angelotes, Las anunciaciones, Marea Baja, estoy trabajando otras filosofías,
otras formas. Como otros artistas, tengo la idea que el arte es como un
reciclar de conocimientos, de cosas vividas, de cosas hechas, de fantasías
incluso. Si me apropio es de la necesidad de reelaborar lo que he hecho,
pero cada momento tiene su atmósfera y su porqué en la historia del artista.
Siempre que se regrese para decir cosas nuevas está bien pero para recordar
el pasado no”.
Temática social-intimismo: “El artista cuando empieza a trabajar su obra,
sea músico, pintor, está siempre captando todo lo que está a su alrededor
pero desde una dimensión intimista. Al final el concepto del arte que uno
hace tiene una responsabilidad, un motivo y porqué. Mi obra ha sido digamos
comprometida, hasta cierto punto, con la realidad social, hay un discursar
velado acerca de la sociedad, la problemática en que el hombre está inmerso.
No creo que mi obra sea histórica. Creo asimismo que hacer un arte demasiado
hedonista no me satisface como creador, pienso que el arte debe ser un
lenguaje vivo, pensante, activo. El arte para mí es motivación, dinámica
interna, responsabilidad de ser lo más consciente posible”.
Algunas palabras para lo que usted piense al respecto:
La Creación: “Pertenece a pocos, sin embargo el arte le pertenece a todos”.
La experimentación: “Ahí sí, es no compromiso con nada, ni con los éxitos,
el eterno negarse y surgir nuevo. Yo creo que no puede haber creación sin
experimentación, una da lugar a la otra”.
Color: “Yo digo a veces que soy negro por fuera y el color lo llevo por
dentro, porque hay luz. No siempre una pintura debe llevar color, por
ejemplo, ni un buen dibujo es blanco y negro”.
El dibujo: “Un buen artista, un buen pintor, no puede ser un mal dibujante,
no quiere decir que tenga que dibujar academia o el dibujo natural, ser buen
dibujante es mucho más que eso. Lo que ahora mismo se está evaluando en el
plano internacional no es que el artista sepa dibujar. En las coordenadas
actuales del arte internacional está el video, la instalación, el
performance, trabajar con audiovisuales. Creo que cada cual con lo que le
dio la naturaleza tiene que defenderlo como patrimonio, no se puede guiar
por lo que hay ahora mismo en el mercado, sino mantener lo suyo y defender.
Si sabe dibujar una mariposa o un tinajón, como el que veo aquí en el patio,
lo haga y si no sabe, que haga lo otro, lo que le indica su creación”.
El boceto: “Hago bocetos de vez en cuanto. Mi obra es un gran boceto. El
concepto de hacer siete bocetos para una obra casi nunca lo hago. La obra
misma me sirve de experimentación, me va sugiriendo los deslices, los
desplazamientos, las variantes posibles, que finalmente nunca son las que
primeramente pensé”.
Textura: “Tiene una dimensión increíble, en literatura, en cine, en diseño,
en todo en la vida hay textura. La forma en que uno hilvana los diálogos,
ordena sus ideas en la cabeza y después traducirlas en arte eso tiene un
nivel de textura, sean pausa, lineales, lisas. En mi caso, la textura la
tomo en el mismo sentido. No me gustaría que de mi obra dijeran qué linda
textura, creo que al final sería salir más rápido de ella. La textura es un
mundo muy amplio que apoya siempre un diálogo más intenso, el de las ideas,
el de la confrontación con uno mismo, de las contradicciones. Ahora, si la
textura se va por encima de lo que serían las intenciones conceptuales
entonces sí hay un problema, la obra empieza a ser demasiado decorativa,
hedonista, elementos que a la vista saltan enseguida como falsos. Hay una
dicotomía, como usted dice, otra vez, de lo que puede ser la posición más
coherente entre concepto y forma”.
¿Cuál diría es el rasgo distintivo de su obra?
“Quizás la permanencia sobre los cambios, querer hacer siempre lo más
cercano al espejo humano, a partir de las reflexiones que te he planteado
anteriormente, y desde los matices que yo como artista le dé a la obra. O
sea, el tema que yo trato lo puede tratar otro artista, eso puede ser motivo
de una clase, de un taller de creación, vamos a tratar el tema del hombre en
relación con otros objetos, el tema lo abordarán muchos, pero de forma
diferente, siempre va a haber un sello que el creador le impone a la obra y
es lo que lo hace distintivo. El cambio y el arte como responsabilidad”.
Tiene ahora la exposición en La Acacia y la próxima en la Galería Habana.
¿Otras noticias?
“Tengo una exposición pronto en el Museo Alejandro Otero de Venezuela. Se
acaba de inaugurar una en Panamá, en la Galería Allegro. Un proyecto en
México, reinauguración de Confluencias inside, la visión del arte cubano
contemporáneo con obras de más de 20 artistas. También proyecto exponer en
el primer semestre de 2008 en Milán, Italia. El 2008 va a ser tan intenso
como éste que además expuse en Centroamérica y en la Pan American Art
Gallery de Miami, aunque no pude asistir por las leyes nuevas que no dejan
que los artistas viajen de forma libre. Lo importante es que salga la
exposición”. Otros Escritos: Por
VIRGINIA ALBERDI BENÍTEZ ||
Por Jorge Rivas Rodríguez
|